Estoy de vacaciones. Supongo que los políticos, al menos los que creemos en esta profesión como algo vocacional y cargado de compromiso para con la ciudadanía y la sociedad en general, tenemos la obligación moral de velar para que todo siga su curso mientras la práctica totatlidad de España se encuentra de descanso.
¡¡Claro, ahora es mi turno!! Y ni por esas... pero bueno, es lo que tiene.
Navegando por la Red en uno de esos escasos ratos que uno tiene para no pensar ni reflexionar sobre el futuro y la profesión que ejerces, he encontrado un vídeo que me ha devuelto a mi más tierna infancia.
¿Recordáis a Espinete y Don Pim Pón? Sí, esos a los que las leyendas atribuyen una extraña relación... (y ahí lo dejo)... Pues nada, ahí os lo dejo. Para que os acordéis de cuando veníamos de la escuela y nos poníamos a ver el Barrio Sésamo.
Que el tiempo no os cambie.
¡¡Claro, ahora es mi turno!! Y ni por esas... pero bueno, es lo que tiene.
Navegando por la Red en uno de esos escasos ratos que uno tiene para no pensar ni reflexionar sobre el futuro y la profesión que ejerces, he encontrado un vídeo que me ha devuelto a mi más tierna infancia.
¿Recordáis a Espinete y Don Pim Pón? Sí, esos a los que las leyendas atribuyen una extraña relación... (y ahí lo dejo)... Pues nada, ahí os lo dejo. Para que os acordéis de cuando veníamos de la escuela y nos poníamos a ver el Barrio Sésamo.
Que el tiempo no os cambie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario